Una vez mas Dulcy dió cátedra de gastronomía, en este caso una clase magistral de cocina brasilera. Le feijoada estaba para chuparse desde los dedos hasta el codo. Como si fuera poco, de entrada hubo unos palitos de queso riquísimos, brochetes de caprese, sandwiches. Y como remate, un helado decorado con chocolate de maravilla y un limoncello soñado. Una vez mas la pasamos como reyes, entre risas, cuentos, recuerdos y anécdotas. No faltó nada, ni siquiera el ensayo del coro que cada vez canta mejor. Gracias, Dulcy. Beso. Julio.
sábado, 7 de junio de 2008
¡Que rica estaba la feijoada!
Una vez mas Dulcy dió cátedra de gastronomía, en este caso una clase magistral de cocina brasilera. Le feijoada estaba para chuparse desde los dedos hasta el codo. Como si fuera poco, de entrada hubo unos palitos de queso riquísimos, brochetes de caprese, sandwiches. Y como remate, un helado decorado con chocolate de maravilla y un limoncello soñado. Una vez mas la pasamos como reyes, entre risas, cuentos, recuerdos y anécdotas. No faltó nada, ni siquiera el ensayo del coro que cada vez canta mejor. Gracias, Dulcy. Beso. Julio.
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