
El punto cúlmine de la reunión en lo de Dulcy fue a medianoche, cuando todos entonamos el Happy Birthday a Graciela, quién una vez mas nos dio la alegría de visitarnos.
Pero la fiesta fue un éxito de principio a fin, arrancando por los deliciosos sandwiches, la deliciosa feijoada (especialidad de la casa), hasta llegar a la torta de cumpleaños.
La cobertura periodística estuvo algo complicada. Fallaron muchas paparazzas. Faltaron las cámaras. Nos salvó el celular de Alicia, que nos permitió documentar este hermoso momento en que Graciela sopla las velitas. El volcán sigue en erupción, y no se apaga nunca.
Gracias Dulcy por tu inimitable hospitalidad y por permitirnos degustar tus manjares. Gracias Graciela por tu presencia. Y gracias a todos por ser lo que son: una generación única que sigue unida y para siempre. Saludos. Julio.
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